Aceptar consejos es, fundamentalmente, delegar tu propia soberanía.
¿Quién necesita delegar sus decisiones? Podrías responder: personas débiles, sin carisma, sin autodeterminación. Si mañana te preguntan oye ¿quieres tomar las riendas de ti mismo o prefieres que te controle otro? Dime tu quien narices contestaría que mejor no pensar, que mejor que mira voy a delegar esto y que las decisiones mejor que las tome otro por mi. Sin embargo, muchas personas actúan justo al contrario de cómo responderían a esta pregunta. y lo hacen sin maldad, lo hacen de forma automática.

Vivimos en una sociedad adicta a opinar gratis, cualquiera se siente con el derecho de diseñar tu vida o decirte lo que hay que hacer sin ser tú, sin estar en tu cabeza y en tu momento vital. El problema de escuchar eso de «yo en tu lugar haría...» o «lo que tienes que hacer es…». esta última sé que nos encanta, sobre todo a los que nos toca mucho los cojones que otros nos digan lo que tenemos que hacer. Hay personas que somos especialmente reacias a esto, si no lo eres, lo siento no te felicito y te invito a unirte al club de meterte los consejos por el culo cuando no te los piden.

A lo que iba, Las personas que dan consejos sin que se los pidas no están en tu lugar. a veces creen que sí, pero no. Ellos, ellas, están en su jaula, en su cabeza, operando bajo sus miedos, sesgos, dudas, inseguridades y muchos al darte el consejo de mierda quieren y ojo aquí! muchas veces de forma inconsciente y automática que te apliques recetas prefabricadas que han leído en una servilleta o en un post de instagram y que ni ellos mismos se aplican.

Te doy mas motivos para no aceptar consejos: La falta absoluta de riesgo compartido.
Cuando alguien te asesora sobre finanzas, hábitos o estilo de vida, te vende una idea cuyo coste pagarás tú si sale mal. Si aplicas lo que te dicen y la cagas el consejero sigue con su vida; tú te quedas limpiando la mierda. Escuchar recomendaciones y aplicarlas sin criterio propio, recomendaciones de personas en las que no confías realmente que están habituadas a guiarse por medios tradicionales y por el puto consumo inmediato, es la forma más rápida de fracasar y quedarte limpiando mierda .

Además, si nos ponemos el gorrocoptero de sapiens, la mayoría de los consejos modernos carecen de lógica evolutiva. A mi me gusta pasar las cosas por el filtro de los 10000 años, cuando lo haces te das cuenta de que la gente suele empujarte a seguir la norma simplemente porque la anomalía les incomoda. No saben por que ni se lo cuestionan, pero les jode.
Esos consejeros de mierda, repito ojo! la mayoría de las veces inconscientemente, te aconsejan buscar la comodidad artificial. Tienes que andar despierto aquí y no caer en la trampa de todo lo que «siempre ha sido así» que también son primos hermanos de los de «el estado nos protege»

Yo te animo a cuestionar todo. Delegar tu abastecimiento de conclusiones a la red del sistema del «siempre ha sido así» a mi no me parece una buena idea. El ser humano domesticado tiende a idealizar la idea de cuidar del rebaño; ver a alguien esquivando la vida normal activa sus propias alarmas de autocuestionamiento, y como todo el mundo es perfecto, pero tú no, tú eres el que debes aceptar sus consejos de mierda. Pues mira no.

Una parte también importante de esto es saber que equivocarse por cuenta propia tiene un valor pedagógico brutal y te obliga a entender el mecanismo de las cosas; equivocarse por seguir el consejo de otro es una estupidez que te deja desarmado.

En un mundo saturado de ruido mediático y marketing disfrazado de sabiduría, el escepticismo es el mejor escudo. Así que si puedes y ya has abierto los ojos sigue con ello, no te rindas. Sé un rarito y un porculero, filtra la información por ti mismo, analiza los datos y mira siempre los incentivos de quien habla.
Al final del día, tu vida se basa en tu propio sistema, y permitir que otros lo programen va en contra de la libertad. Sobre todo de la tuya que es la más importante.